lunes

Te digo adiós

Nada, nada de nada, tal vez eso sea poco para ti, pero la cosa es que no es ni eso, calcula mentalmente, 26 días al año, para que? Para nada, no hago nada pero me siento culpable, si y se cual es la respuesta, pero total, el distanciamiento solo provoca lo inevitable, y todos sabemos que es, uno mas, uno menos, da igual, cuando el joven leñador Marth se fue a vivir a la villa de Motoma el pueblo le acogió como a uno mas, la calidez del sol, las risas de los niños y la tranquilidad de su nueva casa se sintió como la persona mas feliz del mundo, el alcalde era feliz con el leñador, pues gracias a este, se construyeron diversas mejoras en su sistema base y la villa parecía que prosperaba, pero Ines, la secretaria del alcalde sentía envidia de Marth, pues este se había ganado la gratitud del alcalde, Ines, con sus artimañas, convenció al alcalde Mehit de que si seguía dependiendo tanto del carpintero, al final, sus ayudantes( antiguos pescadores de la villa) olvidarían su antiguo oficio y la villa perdería la que fue una de sus fuentes de ingreso habitual, el alcalde, que vio que esto realmente era cierto quiso arreglarlo, pero Ines tenia un plan mejor que el del alcalde preparado, el alcalde le dijo, que siempre que recolectaran peces para el pueblo, los jóvenes pescadores podían continuar ayudando a Marth con sus labores de carpintería, que agradaban a todo el pueblo, menos a Ines y la su hermanastra Jiggy, así que le dijo al alcalde, que si hacían ambas cosas no atenderían ninguna y al final ni peces ni madera, así que separo a los pescadores del leñador, el alcalde le pregunto el porque de esto, y esta le dijo que si el leñador un día se largaba del pueblo, este no caería en la ruina, el leñador ofuscado sabia que Ines tenia razón, había perdido, y por culpa de un echo futurible improbable que aumentaba con estas medidas, Ines se salio con la suya, el gremio de pescadores le pertenecía y ese estúpido leñador no la molestaría mas, Marth pasados 2 meses, cumplió la fatídica predicción futurible de Ines, entristecido por no estar suficientemente a gusto en el pueblo, se largo, le dijo adiós, para no volver nunca mas, y así fue, el invierno le pilló buscando un nuevo pueblo y murió congelado bajo la nieve de las montañas. La próxima vez que venga un leñador, le leerán las medidas de Ines para que pueda proseguir el camino y no morir como Marth.

No hay comentarios:

Publicar un comentario