lunes

Amor

Me da tanta vergüenza. Me avergüenzo de lo que siento, que es como una maldita anemia, como un resfriado, como el asma...
Siempre pensé que sería un hermoso y elevado estado del alma, noble y orgulloso, incluso si producía la infelicidad. ¿Acaso no he escrito tantos romances sobre algo así? Y resulta orgánico, terrible y absolutamente orgánico. Así se siente alguien que está enfermo, que ha bebido veneno. Porque del mismo modo que alguien que haya bebido veneno se está dispuesto a todo a cambio del antídoto. A todo. Incluso a la humillación.
Sí. Me siento humillado, humillado porque te lo he confesado todo, olvidándome de la dignidad, que obliga a sufrir en silencio. Porque con mi confesión te he metido en problemas. Me siento humillado por causarte problemas. Pero no puedo hacer otra cosa. Carezco de fuerzas. A merced de la gente, como alguien con una enfermedad terminal. Siempre he tenido miedo a las enfermedades, del momento en que esté débil, sin fuerzas, sin saber qué hacer, solo. Siempre he tenido miedo de las enfermedades, siempre he pensado que una enfermedad sería lo peor que me podía pasar.
Sé que debiera estarte agradecido de que... de que seas mi amiga. Pero no te estoy agradecido. Y esto también me avergüenza. Porque odio ese tu silencio, esos tus ojos aterrorizados. Te odio. Porque callas. Porque no mientes, no...
Ordéname que salga de aquí. Por que yo solo, de propia voluntad, no puedo, y quiero salir de aquí. Quiero vengarme de ti por mi vergüenza, mi humillación, quiero encontrar a la primera que pase...

2 comentarios:

  1. No sé qué pensar después de todo esto xDDD Buaaa!! que triste es T____T nunca más digas eso porque no es verdad!!

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  2. Mi entencion era la huida a un templo, tu sabes, se supone k me daba iwal todo ¬¬ trankila, ya paso todo ^^ ahora estoy feliz

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