Cuando me intentaba completar siempre me la imaginaba igual, nunca abría imaginado que me traería tantos problemas ese canon.
Yo la veía alta, con pelo castaño, largo y semiondulado, alegre y gentil, viva, con unos preciosos ojos color avellana, mi canon era muy corriente, podía ser cualquiera... ¿Tenia que cambiar el canon?¿Realmente no me gustaría si estuviera fuera de ese canon?
Pronto descubriría que si... pero... no estoy hablando de ese tema.
¿Que quiero de ella?
Quiero poder mirarla a los ojos y ver el infinito en ellos, quiero que con solo mirar su sonrisa este todo dicho, que no hagan falta las palabras cuando estoy con ella,
Su presencia me calma y se que me quiere, quiero poder abrazarla, besarla, sentir el calor de su cuerpo, acariciar su piel, suave y aterciopelada, sentir que no necesito nada mas para vivir que su propia existencia, por que no hay nada mas perfecto que ella.
Pero... se que todo esto nunca llegara a pasarme, pues el destino me a guardado para la soledad, ser uno de esos hombres que nunca reciben el amor de una mujer, el destino quiere que me de cuenta de que aquí sobro, quiere que me vaya a la montaña, lejos de la civilización, a un monasterio, quiere que sea monje, y que sea uno con el universo.
Dicen que las personas forjan su destino con sus acciones, pero también dicen que los caminos de Dios son inescrutables, yo no se que pensar.
Tal vez sea demasiado débil para forjar el destino que anhelo, tal vez este mundo no este hecho para personas como yo, tal vez terminar en un monasterio no sea tan mala idea, al fin y al cabo, antes, mi plan de futuro era morir solo en una cabaña en la montaña.
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